Me encantan los faros, esa sensación de soledad y serenidad que me transmiten. Más desde que oí a Drexler decir que lo que guía al navegante no es sólo la luz, sino su alternancia con la oscuridad. Va por él.
Hoy empieza una nueva aventura que espero sea duradera. No sé muy bien cómo resultará, ni lo que acabará siendo, pero seguro que será placentera. Como la vida.